Cuando te crías viendo a Mazinger Z darse tortas contra los "brutos mecánicos" (así los llamaban), jugando a la Atari 2600 y viendo las películas de Spielberg, por algún lado ha de salir luego todo. Aquí está mi espacio para opinar sobre frikadas varias. Desde lo más peregrino a lo más comercial. Si te van estos temas, adelante. Si no, también. Estás invitado.

jueves, junio 16, 2005

Recuerdos de Barnacity

Dicen que para tener una vida plena hay que plantar un libro, escribir un hijo y tener un árbol... o algo así... más ¡yo digo no! Para tener una vida plena, hay que publicar un cómic, diseñar un videojuego e ir a un salón importante. Y como las dos primeras va a ser que no, dejémoslo en que como cómics ya leo muchos y videojuegos me he pasado unos cuantos, me faltaba lo último que al fin he conseguido este fin de semana asistiendo al 23º Salón Internacional del Cómic de Barcelona.

Mi primer salón y mi primer viaje a Barna. Llegaba en Euromed a eso de las 9 de la noche junto con Javier Bolado (si no de qué me iban a permitir a mí pisar Barcelona) y las noches las pasaba alojado en un albergue, muy majo eso sí, pero donde el único que hablaba español era yo. Bueno, si vais a algún albergue con extranjeros recordad este consejo: cuando la guiri del camastro de enfrente se desnude en la oscuridad pensando que estás dormido, contemplar la realidad en penumbras puede arrojar mucha luz sobre tu alma. Y hasta aquí puedo leer.

Al día siguiente, sábado, es el día clave. Un paseo matutino por el barrio de Sants para despejarme acaba en la Plaza de España, justo ante el gigantesco cartel del Salón. Ya sé donde se celebra, está bien conocer el terreno, pero esta ventaja táctica pasará factura poco después cuando los pies reclamen su derecho a un riego sanguíneo igualitario. Son las 8 y media y hay que hacer tiempo hasta las 10. Vuelta al albergue, pues todo lo que se desviste, se ha de vestir... hee hee...




El Salón es grande, más de lo que pensaba (nunca había estado, recuerdo) y la sola vista de los stands ya actúa en mí como radiación gamma en el doctor Banner. Javi ha de atender asuntos y yo me quedo a mis anchas. Hay cómics por doquier, figuras a mansalva, camisetas, vídeos de los de Jonu Media y Selecta Visión, autores firmando, frikis, frikis, frikis... he muerto y estoy en el cielo. Me lo confirma el stand de Planeta y una chica disfrazada de Catwoman. De la de la película. De la de la película más reciente. Hora de pensar en la Llama y el Vacío. Ay, de mí, Enrique... de lo del stand de Norma no ví nada de lo que me comentaste, y mira que tenía la cámara preparada... pero bueno, pensando en tí saqué esta otra foto del panel trasero del stand de Planeta, que sabía que te gustaría:



Hay un montón de gente con sables de luz de genuíno plástico, algunos personajes de videojuegos, tipos raros que venden fanzines (Playaman, pongo por caso, era un señor con una pelota de voley recortada puesta con sombrero y una toalla a la espalda. Ah si, y el tipo iba en bañador) y niñas góticas pintando paneles de las paredes. Por cierto niños, repetid conmigo: cien tipos con bandana y placa de Konoha disfrazados de Naruto, Sasuke o Sakura (las que más) lejos de dar imágen de qué chulo o cómo mola resulta CAN-SI-NO. Un poco de imaginación, leches, que será que no hay personajes de cómic para elegir.




Por la tarde, mis pies se alzan en sangrienta revuelta, pero sigo siendo feliz. En el stand de El Jueves, Albert Monteys y Manel Fontdevila me firman tres Pendones del Humor con una selección del Para Tí Que Eres Joven con los que me descojono al día siguiente en el tren a Valencia. Hay una mesa redonda acerca del papel de la mujer en el cómic, muy interesante. Genial el moderador y brutales las puyas que lanzaba. En especial a un tipo con sombrero cordobés a quien seguramente no le valieron sus encantos ante los editores extranjeros que iban a la caza de talentos y que echó pestes de la industria y los autores en un momento para luego irse airado. Jo, era todo tal y como lo imaginaba cuando lo leia en el Dolmen...

La lástima es que no pude localizar a Catwoman para una foto... snif... bueno, estaba Superman, pero no es lo mismo... Y al final de la noche, una cena exclusiva entre autores, privilegios del enchufe, precede a que vuelva al albergue guiri en estado semicatatónico, todavía viendo Narutos a cada esquina. Caí inconsciente según llegué. Si estaba la del camastro de enfrente en pelota picada y bailando la lambada, ni la ví.

Y al día siguiente, domingo, día de guardar, visita por Barcelona, comida en el puerto olímpico, que siempre recordare como Revaticano por aquello de las torres del Fanhunter, y un poquito de Sagrada Familia y al tren. Me hubiera gustado ir a más charlas, conocer más autores, ver las proyecciones, pero yo creo que para la primera vez me lo pasé muy bien, y mis pies están de acuerdo conmigo. Interesante la exposición de Horacio Altuna y de Manel Fontdevila, interesantes las novedades, interesante se prometía la mesa redonda del domingo con Cels Piñol y otros para elaborar un plan de acción y salvar la industria (snif... y me lo perdí...) Espero que haya más ocasiones, que aunque acabe en silla de ruedas quiero repetir.

Pero por Diox... ¡¡¡DISFRAZAOS DE OTRA COSA QUE NO SEA NARUTO, MALDITOS!!!

martes, junio 07, 2005

Sigo vivo



Últimamente he andado más liado que la pata de un romano, de ahí la sequía de posts. Cosas por aquí, cosas por allá, y el Salón del Cómic a la vuelta de la esquina y esta vez, salvo catástrofe (toco madera) servidor estará allí para empaparme bien de todo el ambiente friki y de paso ver alguna que otra obra de arte. Ya me han hablado de unas azafatas de cierta editorial que... Pero en fín, esto será otra historia que, con el permiso de la autoridad y si el tiempo no lo impide, ya contaré a partir del lunes. De momento quiero agradecer a las visitas que van acudiendo regularmente aun cuando estos días se han encontrado sin ningún post nuevo, me congratula y emociona mucho :.) Encontraré alguna forma de compensaros. Espero.