La naturaleza será sabia, pero tiene muy mala leche
Iba a pasarme por los foros de Visualdisco para ver que se contaban los pobres animalicos pero me he encontrado con que están cambiando los servidores y me he quedado con dos palmos de narices. ¿Habrán encontrado otro método de autohipnosis más efectivo que provocarse la asfixia? ¿Habrán ideado alguna forma creativa de fumarse las alpargatas de esparto? (esto último es verídico. Dios, tengo que encontrar ese post...)
Pues nada, mi gozo en un pozo. Pero la visita frustrada me ha hecho recordar algo que viene como anillo al dedo al tema de Visualdisco, y no es otra cosa que los premios Darwin.
Los premios Darwin se entregan, por lo general de forma póstuma, a todo aquel que contribuye a la mejora de la especie eliminando su propio patrón genético estúpido de la faz de la tierra. Un poco bestia, direis. Pues sí, pero esperad a conocer a algunos de los ganadores.
Está, por ejemplo, la historia de Robert Puelo: "Robert Puelo, de 32 años de edad, estaba al parecer causando problemas en un mercado de San Luis. Cuando el dependiente amenazó con llamar a policía, Puelo cogió un perrito caliente, lo introdujo dentro de su boca, y se alejó sin pagar.
La Policía lo encontró inconsciente delante de la tienda: los médicos sacaron una Vienesa de seis pulgadas (15 cm.) de su garganta, donde le había ahogado hasta producirle la muerte."
Tremendo, pero hay más: "Dos estudiantes universitarios de Houston fueron arrollados por un tren el 28 de marzo de 1997 (Viernes Bueno). Habían puesto monedas en la vía del ferrocarril para verlas despachurrase en una forma alargada. Después de colocar las monedas en la vía, se alejaron para ver desde una "distancia segura" como llegaba el tren. Desgraciadamente, se alejaron y esperaron sobre otro juego de vías en el que llegaba otro tren desde la dirección contraria. La policía encontró sus alargadas formas más tarde."
Son sólo algunos de los ejemplos de los ganadores post-mortem de tan peculiar galardón. Se pueden encontrar más en esta página o en la própia página de los premios Darwin, mismamente. Y si estos premios parecen morbosos o incluso crueles, paraos a pensar en la estupidez que los desencadena. Amigo, su destino podría estar en manos de un futuro premio Darwin. Eso sí que es preocupante.

