Cuando te crías viendo a Mazinger Z darse tortas contra los "brutos mecánicos" (así los llamaban), jugando a la Atari 2600 y viendo las películas de Spielberg, por algún lado ha de salir luego todo. Aquí está mi espacio para opinar sobre frikadas varias. Desde lo más peregrino a lo más comercial. Si te van estos temas, adelante. Si no, también. Estás invitado.

lunes, febrero 21, 2005

La pesadilla de Darwin (1)



Esto va a ser duro, pero alguien tiene que hacerlo...

El verano pasado, gracias a la ilustre desorganización ADLO! (*saludo marcial*) se dió a conocer al mundo, o mejor dicho, a la parte de él que podía soportar la verdad, la existencia de una comuna de seres antropomorfos, de inteligencia dudosa, curiosos rituales de apareamiento y no menos raras costumbres estéticas. Esta camada de seres disponen de dedos prensiles, hecho que ha sido constatado por la prueba fehaciente de que pueden escribir en los teclados para dejar su huella en un foro.

Lo del Capitán Memo no fué nada. El mascachapas del Wolkswagen tuneado, una tontería. Los abollaos esos de las cintas de gasolinera, insignificantes. Todo este tiempo he procurado forjar vuestras mentes para resistir aceptar la revelación de estas entidades que pondrían los pelos de punta (de tenerlos) al mismísimo doctor Jiménez del Oso.

Tomad aire y respirad profundamente antes de adentraros en las entrañas de...

¡¡¡EL FORO DE VISUALDISCO!!!

Donde conoceréis las trepidantes historias de:

Los peligros de la democracia
El verdadero significado del honor en el combate
Cuando el hambre aprieta
Todo lo que se necesita saber sobre el sexo
El bello rito del cortejo
Las grandes dudas del ser humano
El homenaje a los seres queridos
Julio Palacios: un nexo entre mundos

Y por último, pero no peor, la celebrada Saga de la Autohipnosis en tres cómodas entregas:

Una
Dos
Y tres

Sirva este post para apaciguar el alma de Charles Darwin, quien en vida se despertaba de madrugada entre agónicos gritos y empapado en sudor frío tras soñar con montones de inacabables escritos rodeados de caritas y colorines chillones y en ese momento comprendía que quizá, sólo quizá, es posible que algunos hombres no descendieran precisamente del mono.

sábado, febrero 19, 2005

¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¡Es un crossover! (1)



Crossover, esa palabra que suena a música celestial en los departamentos de ventas de cualquier editorial que se precie de serlo. Desde los remotos años 40 en los que Superman y Batman se paseaban el uno por las colecciones del otro como Pedro por su casa esta práctica ha venido siendo una costumbre que al final se ha convertido en algo totalmente común, generando cruces realmente marcianos en ocasiones.

Para empezar esta serie de crossovers peculiares, os traigo uno de lo más bizarro y con el que la Warner, propietaria de tooooodos los personajes que aparecen se quedó bien a gusto: Superman conoce a Bugs Bunny.



La excusa es que entre el enemigo de Superman proviniente de la quinta dimensión, Mr. Mxyzpltk (o cómo narices se escriba) y el último pájaro do-do que estaba atrapado en el universo de los Looney Tunes, se dedican a alterar realidades y mezclar personajes y poderes de los dos mundos, de modo que mientras Clark Kent se encuentra de repente frente al gallo Claudio (que le dice a la cara que el truco de las gafas no engaña a nadie con un coeficiente intelectual de más de 9), las mallas, los superpoderes y la capa de Superman van a parar al cuerpo serrano de Elmer Fudd. En fín...



Ya veis, para dedicarse a editar cómics hay que tener las pelotas de poder sacar algo así al mercado y no sonrojarse cuando te vean por la calle. Pero la cosa no acaba aquí. Si pensais que no se puede idear un cruce más peregrino que esto, afinad vuestros reproductores multimedia y bajad este archivo donde podéis comprobarlo por vosotros mismos. Para ello sólo tenéis que pinchar en el botón "Free" del recuadro en la página que os abrirá y esperar unos 60 segundos hasta que podais comenzar la descarga (alojamiento gratuíto de archivos: es lo que tiene)

Próximamente: Superman vs. Muhammad Alí. Tampoco tiene desperdicio.

viernes, febrero 11, 2005

Disculpe, pero sus dientes están en mi cuello



Cada cierto tiempo me engancho a algún juego de PC y le invierto horas y horas. Y eso que yo soy más de emuladores y de consolas pero a veces apetece variar. Y si es la licencia de un juego de rol, mejor, dos aficiones en una. Ahora mismo en el disco duro tengo instalado Vampire The Masquerade: Bloodlines, la última adaptación del juego de rol Vampiro: La Mascarada, perteneciente a la ambientación Mundo de Tinieblas de White Wolf. Hubo hace unos años otro juego basado en la misma serie que se llamó Vampiro: Redención si no recuerdo mal y empezaba, me parece, en la ambientación medieval del módulo Edad Oscura. Bloodlines transcurre en la actualidad, en una sola noche (a falta de completar el juego, quizá los últimos niveles me hagan quedar mal, pero no tiene pinta) y adapta, creo yo que con bastante acierto, el mismo sistema que viene en el libro del jugador. Es decir, características, habilidades y disciplinas están presentes en una ficha de personaje, que puede pertenecer a uno de los siete clanes de la Camarilla y que podemos subir al antojo personal o dejar que el ordenador decida y nos administre la experiencia automáticamente. Puntuaciones de 1 a 5, que no es que sea escaso al coste que llega a alcanzar subir los puntos, y que sumadas determinan el grado de éxito al disparar, seducir, hackear, forzar cerraduras... Y lo mejor es que todo esto se puede hacer. Mi lado friki babea de gusto cuando en un mismo juego se puede hackear un ordenador para avanzar en un nivel, acercarse con sigilo a los enemigos para darles un golpe de gracia, usar miembros amputados como arma contundente, controlar las mentes ajenas, seducir mujeres de la buena o mala vida para que exhiban la yugular, crearte un ghoul (y hacer que se vista al gusto), comprar ropa y armas, explorar casas encantadas y acechar en callejones oscuros para beber la sangre de descuidadas víctimas. Y romper cosas, y liarse a tiros, y sacudir mamporros, y... ¿he mencionado que usa el engine del Half-Life 2?




Pero ahora vienen los puntos negros, porque en el lado malo de la balanza, Bloodlines tiene bugs como para parar un tren. Uno de ellos, bastante espectacular, eso sí, se produce cuando al completar una misión salgo de las alcantarillas y tras la pantalla de carga, lo primero que veo es una vista aérea de la ciudad que se aleja, como si saliera despedido de la alcantarilla para ponerme en órbita. Y como ese otros, como caer atravesando el suelo desde el 6º piso de unos apartamentos. Además, las frecuentes cargas se hacen bastante pesadas. En fín, que es una pena pero si se pueden pasar por alto estas cosas, y Activision ya ha lanzado un parche (que a mí al menos me ha solucionado más bien poco aunque supongo que dependerá tambien del hardware, de los drivers, etc...), Bloodlines es como una partida al Vampiro de rol de siempre, solo que te ahorras los borrones en la ficha. ¿Hace un paseo por Santa Mónica?

martes, febrero 08, 2005

En el coche de papá



Cómo está el mundo... cada vez da más asco ver las noticias.

Y no sólo por el contenido de éstas, que también manda huevos. No, también tienen que ver los propios comunicadores y redactores que preparan y dan a conocer la noticia.

Ejemplo práctico: Informativo de Canal 9, a día de hoy a eso de las 14:35. Noticia de sucesos internacionales: "Un niño de 4 años conduce durante medio kilómetro el coche de sus padres de madrugada para ir a alquilar un videojuego". Al parecer al muchacho le apetecía alquilar un juego, así que cogió el coche de su madre y enfiló hacia el videoclub, que estaba cerrado al ser pasada la medianoche. De vuelta a casa, por lo visto el crio chocó con un arbol y varios coches, sin hacerse ningún daño afortunadamente."El niño de 4 años de edad había aprendido a conducir jugando a videojuegos", detalla el informativo.

Vale, a ver. Según esta información no veo claros los siguientes puntos:

Punto 1 - ¿Nadie en esa casa se da cuenta de que les han cogido el coche? ¿No lo oyen arrancar? Es posible, sí. Es más, esto es más fácil de asumir si presuponemos que los padres están dormidos. Comprensible si es de madrugada, lo que me lleva a: ¿el coche lo dejan a las buenas, sin ponerle la alarma ni nada? ¿Sin encerrarlo en un garage? A ver, lo que quiero decir es, si igual que lo ha hecho su hijo lo hubiese hecho un ladrón, ¿se habrían enterado? ¿O el niño aprendió también en un videojuego a quitar la alarma del coche? Se lo vería hacer a papá, supongo. Si el coche está en un garage, ¿también ha aprendido el niño a abrirlo en un videojuego?. Porque está claro que el crío llevaba las llaves. No me creo que un mocoso de 4 años le haga un puente a un coche por muchos videojuegos que se juegue.

Punto 2 - No recuerdo ningún videojuego reciente ahora mismo donde tengas que abrir la puerta, meter la llave, girar el contacto, encender las luces, quitar el freno de mano y salir. Y como hablamos de un niño nos dejamos lo de ajustar espejos retrovisores, comprobar las marchas, ajsutarse el cinturón (sí, por desgracia los niños pasan de eso como de comer bollycaos de Fairy). Normalmente todo eso se hace a lo sumo con dos botones. A los 4 años, se ha de ser ya espabilado para saber que lo mismo que haces pulsando R1 y el boton X se hace moviendo esas palanquitas. ¿Varias intentonas para averiguarlo? Pues vuelvo a lo de antes: ¿y nadie oye nada? El niño arrancó a la primera, sí, claro. Él solito. Con 4 años. De madrugada. Vale.

Punto 3 - Conduce medio kilómetro de madrugada y es capaz de llegar al sitio donde él quería ir. Yo a su edad me perdía en un chalet que seguro que no abarcaba cien metros ni de coña. Este crío desde luego es todo un superdotado. Si esto es así tal cual, espero que algún día hagan pública la lista de videojuegos a los juega.

Punto 4 - ¿Realmente ese niño llegaba a los pedales? ¿Sus padres son enanos y usan cojincitos o qué?

Punto 5 - Todo lo anterior es provocado por la nefasta influencia de los videojuegos. Joder, pues si han espabilado a un niño de 4 años de forma que parece que tenga 15, deben ser la bomba. Serán japoneses, fijo.

Rocambolesco cuanto menos. Como el amarillismo me da urticaria y desde ese momento he venido notando un picorcillo sospechoso he buscado más información. Y he encontrado esto.

Aaaaanda la osa...

Con la Iglesia hemos topado, amigo Sancho. Pero es que como desde lo del payo de la katana y el capullo que se tiró 72 horas seguidas jugando al Street Fighter no había nada así tan guay para rellenar tiempo de informativo...

jueves, febrero 03, 2005

Spider-Bizarro





Mezclar los superhéroes, la década de los 70 y las series sentai japonesas puede ser explosivo. Pero eso no asustó a Stan Lee cuando allá por 1978 Marvel negoció con la productora Toei la adaptación de Spiderman a serie de televisión, a imagen y semejanza de la que por entonces se emitía en los USA. Bueno, imagen poca y semejanza menos. Porque si el Spiderman carnoso de los setenta lanzaba cuerdas de tender la ropa a modo de redes y esto parecía cuando menos ridículo, su tocayo japonés no tiene nada que envidiarle.

Spiderman, la serie sentai, estaba hecha al gusto oriental, y como tal tenía que tener monstruos enormes, explosiones de traca y un combate final de no más de 20 segundos contra un robot/héroe/combinación de estos que fuera gigantesco. El peregrino argumento del primer episodio es como sigue:


- Qué extraño... no encuentro mis piezas del Lego ni mi Eye Toy... ¿Las ha visto usted, Profesor Monster?

El ejercito Iron Cross, liderado por un tal Profesor Monster, y que es gente mala como revela el que tengan una lugarteniente que va muy escotada, persigue hasta la Tierra una nave llamada Marveler (¿lo cogeis?) que se estampa contra una zona montañosa de Japón. Un científico, el doctor Takuya, acompañado por dos periodistas (hermana y novia respectivamente del prota), acude al lugar del siniestro para investigar lo sucedido, pero las hordas de Iron Cross, formadas por tipos uniformados con licra gris y máscaras de pájaro le hacen abrazar la senda de la ornitología y vivir en armonía haciendo fotos de avutardas zancudas para la Guía Audubon. Bueno, realmente no, pero el hombre hubiera preferido que fuera así. Ante la huída despavorida de las dos acompañantes, los pollos del ejército de Iron Cross hieren mortalmente al doctor Takuya.

Mientras, su melenudo hijo Yamashiro Takuya, aficionado al moto cross como buen setentero japonés adolescente, empieza a oir voces y a ver telarañas en el cielo. Siguiendo las señales de lo que podrían haber sido cataratas congénitas y una leve esquizofrenia llega justo a tiempo de encontrar a su moribundo padre que le da una última lección moral (quiero suponer que le dice el equivalente a "Todo gran poder conlleva una gran responsabilidad" pero mi japonés está muy malamente). Yamashiro, que se lleva un tajo de uno de los hombres-pajaro en todo lo alto de la yugular, llega a duras penas a la cueva donde reposa la Marveler y donde un alienígena llamado Gaira, del difunto planeta Spider (ejem) le salva la vida a costa de la suya propia y de darle un brazalete capaz de transformarlo en el Protector Arácnido (literal) Spiderman. "Un momento, a Spidey debe picarle una araña radiactiva", direis. Bueno, igual el brazalete es radiactivo, pero es lo único que le pica a Yamashiro, inoculándole una especie de sustancia que le da superpoderes como saltar mucho, girar las paredes para que parezca que trepa por ellas y ver más telarañas por los cielos.


Ya a la venta en su Todo a 100. Cuidado que pincha.

Y por si fuera poco, el brazalete de marras permite controlar a distancia la Marveler con lo que Spiderman puede invocarla cuando se las vea canutas. Con su segunda muerte a sus espaldas en apenas unos minutos, Yamashiro ya ha sido bautizado oficialmente con la "suerte Parker" y ya puede debutar como Spiderman lanzando cordeles trenzados de seda a tipos disfrazados de pájaros.


- ¡Arrr!¡Arriad las velas!

Pero aún hay más: Spiderman tiene su Spidermóvil, que es escupido por la Marveler y que dispara cohetes y todo. En realidad se llama Spider-Machine GP-7 y es un coche de carreras, todo muy apropiado para Spiderman. Y no sólo eso, sino que acoplado a la Marveler, Spiderman hace que se transforme en ¡¡¡Leopardon, el robot felino gigante!!!

Todo parecido con el Spiderman de siempre es poco menos que coincidencia, aunque sería mejor decir que realmente va a base de guiños, eso sí, escasos. Lo único que se puede mencionar al respecto es que el Profesor Monster recuerda vagamente al Doctor Muerte, pero que muuuy vagamente. Eso y que el monstruo que aparece de cara al final del primer capítulo es una especie de versión del Lagarto. Su único cometido es crecer hasta los 100 metros para luego morir de un espadazo (¡!) en mitad de una explosión de petardos.



- Hola, señorita. Soy su amigo y vecino Spiderman, y... ¿cómo, una arruga en los leotardos? Oh, no, es que me alegro de verla.

Eso es lo que pasa cuando le dices a una productora "Toma este personaje y haz con él lo que tú creas que resulte rentable". En defensa de Toei hay que decir que ellos querían respetar más la historia original, al estilo del manga de Spiderman que dibujó Ryoichi Ikegami (Santuario, Crying Freeman...) pero Bandai quería vender muchos juguetes y dar salida al dichoso robot Leopardon y al cochecito de carreras. En fin, hubiera sido curioso ver qué hubiese resultado del segundo projecto Marvel/Toei llamado Battle Fever J y que adaptaba, como su nombre indica al Capitán América. Pero eso no se hizo... ¿o sí?


- ¡Por el poder de Grayskull!

Un último susto: ¿sabiais que New Line Cinema (propiedad ahora de Warner) tiene los derechos para hacer una película de Veneno y como no puede mencionar a Spiderman iban a cambiar el origen para que Eddie Brock encontrara al simbionte en una nave alienígena estrellada en una cueva y que la araña del emblema fuera una marca de contención del planeta de origen, que supuestamente era de una raza arácnida muy avanzada? En New Line debe haber muchos antiguos ejecutivos de la Toei, o mucha maceta de marihuana. O quizá ambos...

martes, febrero 01, 2005

Mire, señor. Androides.



Decid "androides" y seguro que la mayoría de la gente tendrá en su mente la imagen de C3PO y R2D2. No se les puede culpar, desde luego. Seguramente sean los robots más famosos de la historia y no sólo del cine.

Sin embargo la memoria es injusta y a todo el mundo se nos pasó otro androide con un papel si cabe más importante aún que el de estos dos. Un androide que, de no ser por Peter David, guionista de comics (o escritor de cosas, como gusta de denominarse a sí mismo) hubiese quedado condenado al anonimato.

A ver si Lucas ha tenido narices de rescatarlo para el Episodio III, que va a ser que no. Naaaah... seguro que no se atreve a contar todos los detalles de la verdadera historia y la leyenda surgida alrededor de...

Skippy, el androide Jedi.